Prologis impulsa Zona Franca 4.0 con una plataforma logística sostenible y de vanguardia

El ecosistema logístico de Barcelona vuelve a reforzarse con una inversión de largo recorrido. El Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) ha adjudicado a Prologis una parcela de 20.147 metros cuadrados en pleno corazón de la primera corona logística de la ciudad, un movimiento que refuerza el papel de la capital catalana como uno de los principales hubs logísticos del sur de Europa.

La adjudicación, firmada por un periodo de 40 años en régimen de alquiler, dará lugar a un ambicioso desarrollo bajo el nombre de Zona Franca 4.0, cuya construcción arrancará en el segundo trimestre de 2026 y cuya entrega está prevista para principios de 2027.

Un proyecto pensado para el presente… y el futuro

La plataforma logística tendrá 20.000 m² construidos y estará diseñada desde cero bajo los principios de sostenibilidad, eficiencia operativa y bienestar laboral. Contará con dos módulos simétricos, 17 muelles de carga, dos rampas de acceso y una altura libre de 11 metros, características que permitirán adaptar el espacio a distintas tipologías de clientes y operaciones.

Sectores como el comercio electrónico, el farmacéutico, la alimentación y la logística portuaria vinculada al Puerto de Barcelona o a Mercabarna están en el foco del diseño, pensado para dar respuesta a los flujos logísticos actuales y futuros.

Según Cristian Oller, Head of Asset Management para el sur de Europa en Prologis, “Barcelona es una puerta estratégica al Mediterráneo y uno de los principales hubs logísticos europeos”, y esta operación supone un hito en su estrategia de crecimiento sostenible en Catalunya.

Sostenibilidad como elemento estructural

Uno de los grandes diferenciales de Zona Franca 4.0 será su apuesta decidida por la sostenibilidad. El edificio aspira a obtener las certificaciones BREEAM Excellent y WELL Gold, lo que lo posicionará como un referente en logística verde y bienestar laboral.

Entre las soluciones que incluirá el proyecto destacan:

  • Una instalación fotovoltaica de 700 kWp, integrada en un sistema de almacenamiento con baterías y microgrid.

  • Infraestructura de recarga eléctrica para flotas.

  • Sistemas de recogida y reutilización de aguas pluviales.

  • Pavimentos drenantes verdes, pensados para mejorar la gestión hídrica.

  • Zonas verdes ajardinadas y una pista de pádel, alineadas con el concepto PARKlife de Prologis, que promueve entornos de trabajo saludables y equilibrados.

Este enfoque sostenible no es solo un gesto simbólico. Refleja un cambio profundo en la forma de entender la logística: ya no basta con mover mercancías rápido; también hay que hacerlo bien, de forma responsable y cuidando a las personas.

Un enclave estratégico con alta demanda

La parcela adjudicada, ubicada en la Calle D, 38-40 del Sector C de la Zona Franca, está rodeada por instalaciones de empresas como DB Schenker y Bergé, y se encuentra a escasos metros de los muelles del Puerto de Barcelona. Se trata de una ubicación muy cotizada por su proximidad a infraestructuras clave y su escasez de suelo logístico disponible.

De hecho, el propio CZFB recibió múltiples manifestaciones de interés desde que puso en licitación esta parcela, en mayo de 2025. Según los pliegos, la operación implica un desembolso mínimo estimado en 21,5 millones de euros, considerando la renta base fijada en 26,65 euros/m² al año durante las cuatro décadas del contrato, aunque todo apunta a que la oferta final de Prologis habrá superado esta cifra.

Más que metros: competitividad para el territorio

Desde el Clúster Logístic de Catalunya celebramos este tipo de proyectos que aumentan la capacidad operativa de la región sin comprometer la sostenibilidad. Zona Franca 4.0 no es solo una nave. Es una muestra de cómo las alianzas público-privadas bien planteadas pueden mejorar la infraestructura logística, atraer inversión extranjera y generar empleo de calidad.

Además, iniciativas como esta refuerzan la posición de Barcelona en el mapa logístico europeo, en un contexto en el que la competencia entre hubs se intensifica, y donde solo sobrevivirán aquellos que sepan combinar eficiencia, tecnología y compromiso medioambiental.

Prologis apuesta por Catalunya con visión de largo plazo, y esa es una excelente noticia para todo el sector logístico del territorio.

¿Otro macroaeropuerto? Hay que mirar hacia Alguaire y no repetir errores

El presidente del Clúster Logístic de Catalunya, Ignasi Sayol, pone sobre la mesa una visión valiente y descentralizadora para el futuro del transporte aéreo de carga

¿Tiene sentido seguir apostando por ampliar El Prat mientras el resto del territorio se queda mirando? Esta es una de las preguntas clave que lanza Ignasi Sayol, presidente del Clúster Logístic de Catalunya, en una reciente entrevista publicada por Diario del Puerto. Su respuesta no deja lugar a dudas: “No podemos repetir los errores del pasado. Catalunya necesita más visión estratégica y menos peleas por un trozo de pista.”

Alguaire aereopuerto

Una alternativa con sentido: Lleida-Alguaire

Frente a la saturación del Aeropuerto de Barcelona, Sayol propone mirar hacia otro punto del mapa que muchos han pasado por alto: el Aeropuerto de Lleida-Alguaire. ¿El motivo? No es solo una cuestión de relieve político o simbólico. Alguaire ya cuenta con la segunda pista más ancha de España, después de Barajas, y un entorno que facilita la expansión sin generar conflictos urbanísticos ni medioambientales graves.

Tiene todo el sentido del mundo que Alguaire se convierta en el referente logístico de carga aérea del sur de Europa”, explica Sayol. Y para reforzar la idea, recurre a una analogía potente: “Puede ser nuestro Memphis”, en referencia a la ciudad estadounidense que funciona como el gran centro de operaciones de FedEx.

Pero no se trata solo de una cuestión de espacio o pistas. La ubicación también juega a favor. El entorno de Lleida ofrece accesibilidad, potencial intermodal, suelo industrial disponible y una comunidad logística en crecimiento. Y lo que es aún más importante: la posibilidad de descongestionar otras infraestructuras.

Un problema de altura en El Prat

En ese sentido, Sayol lanza una advertencia que no suele estar en el foco del debate público. “La ampliación del Puerto de Barcelona está empezando a chocar con el crecimiento del aeropuerto”, señala. ¿Por qué? Porque los barcos son cada vez más altos, las grúas también, y eso afecta directamente al espacio aéreo necesario para las operaciones aeroportuarias.

Es decir, hay una competencia silenciosa entre dos infraestructuras que se necesitan mutuamente, pero que también se condicionan. Y desde el Clúster se insiste en que es el momento de pensar a largo plazo y no improvisar parches cada vez que una infraestructura llega a su límite.

Infraestructuras viarias: la eterna promesa

Otro tema que preocupa, y mucho, desde el Clúster Logístic de Catalunya es el estado de la red viaria. Sayol no esconde su malestar: “Las autopistas y autovías no están bien mantenidas. Falta inversión, pero también voluntad política.” Desde hace años se ha propuesto la euroviñeta, un sistema de pago inteligente para los vehículos de transporte pesado que permita reinvertir directamente en el mantenimiento de las vías.

Sin embargo, el mensaje que se recibe desde Madrid es otro: “A la hora de negociar los presupuestos generales, el transporte y la logística siguen sin tener voz ni prioridad”, lamenta Sayol.

El ferrocarril, una pieza olvidada del puzzle

Más allá de la carretera y el aire, el tren sigue siendo una promesa por cumplir. Pero desde el Clúster no se pierde la esperanza. Sayol recuerda una frase del ingeniero francés Louis Armand: “Si el ferrocarril sobrevive al siglo XX, será el transporte del siglo XXI.” Y aunque suene a lema optimista, tiene mucho de realismo.

Por eso, insiste en que es necesario acelerar los desarrollos intermodales. Cimalsa ya ha planteado proyectos en Lleida, el Penedès, las Terres de l’Ebre o Vilamalla, pero los tiempos siguen siendo demasiado lentos. Sayol propone fijar plazos concretos, establecer compromisos y, sobre todo, coordinar a las diferentes administraciones.

Una llamada a la acción desde el Clúster

Desde el Clúster Logístic de Catalunya, el mensaje es claro: hay que pensar Catalunya como un ecosistema logístico completo, no como un solo nodo sobredimensionado. La carga aérea no puede depender solo de El Prat, igual que el transporte terrestre no puede seguir sosteniéndose en autopistas colapsadas o infraestructuras improvisadas.

Ignasi Sayol representa una voz firme y con experiencia en el sector. No solo señala los problemas, sino que plantea soluciones concretas y viables, siempre con una mirada abierta al territorio y al futuro. Alguaire no es una utopía. Es una oportunidad real y necesaria, si se cuenta con el apoyo institucional adecuado.

Y, sobre todo, si se entiende que la logística no es un tema secundario. Es una pieza clave para el desarrollo económico, la sostenibilidad y la competitividad de todo el país.

Puedes leer el articulo aqui: “Alguaire tiene mucho sentido como aeropuerto de carga: puede ser el Memphis de Catalunya”

Consum acelera su expansión logística en Catalunya con una inversión de 220 millones

La cooperativa de supermercados Consum ha pisado el acelerador en Catalunya. Y no lo hace con tímidos pasos, sino con una inversión estratégica de 220 millones de euros hasta 2027, destinada a reforzar su red comercial y, sobre todo, su infraestructura logística en uno de los territorios clave para su negocio. Catalunya ya representa más del 20% de su facturación y se consolida como su segundo mercado más fuerte tras la Comunitat Valenciana, su lugar de origen.

Consum

Más tiendas, más logística, más territorio

El plan presentado por su director general, Antonio Rodríguez, en Barcelona, deja claro el enfoque dual: crecimiento comercial y expansión logística. Por un lado, Consum prevé abrir 60 nuevos supermercados, de los cuales 18 serán propios bajo la marca Consum, y el resto, franquiciados bajo la enseña Charter, especializada en formatos urbanos y turísticos.

Por otro, el grueso de la inversión se centrará en la ampliación de su plataforma logística en la Zona Franca de Barcelona y el desarrollo de un nuevo gran centro de distribución en Montcada i Reixac.

Catalunya es una apuesta firme para la cooperativa. Es un mercado muy competitivo, pero también una de las regiones más dinámicas económicamente de Europa”, afirmó Rodríguez. Y razón no le falta: la comunidad presenta menor tasa de paro que la media española y europea, una economía diversificada y un entorno favorable para la logística de última generación.

La Zona Franca, núcleo de crecimiento

Dentro de los planes a corto y medio plazo, la ampliación de la plataforma logística en la Zona Franca de Barcelona es el gran movimiento del tablero. Consum construirá:

  • Una nave refrigerada de 2.700 m².

  • Un almacén con nave de apoyo de 11.500 m², que incluirá un silo automatizado de última generación.

  • Una nave adicional de 40.000 m² para productos refrigerados y congelados.

  • Una nave de 8.800 m² destinada a logística inversa, en línea con su compromiso por la economía circular.

Estas instalaciones permitirán a Consum mejorar la eficiencia de sus operaciones y responder con más agilidad a la creciente demanda. Además, se suman a una infraestructura logística ya consolidada en uno de los enclaves más estratégicos del primer anillo logístico de Barcelona, con conexiones directas al puerto, al aeropuerto y a las principales vías de transporte terrestre.

Montcada i Reixac: el gran proyecto a 10 años

Pero si el plan 2022-2025 parece ambicioso, la gran apuesta logística de Consum está aún por llegar. La cooperativa ha confirmado su intención de desarrollar un nuevo centro logístico de 100.000 m² en los terrenos adquiridos en Montcada i Reixac, que se convertiría en uno de los nodos de distribución más relevantes de Catalunya.

Este proyecto, con una inversión estimada de otros 200 millones de euros, aún está pendiente de autorizaciones, pero su puesta en marcha permitirá sustituir las actuales instalaciones de El Prat de Llobregat y responder a las necesidades logísticas a más largo plazo.

Compromiso económico, social y ambiental

El impacto de Consum en Catalunya no se limita a infraestructuras. Cuenta con 4.500 empleados en la comunidad, lo que representa el 21% de su plantilla total. Además, trabaja con cerca de 1.000 proveedores catalanes, a quienes compra productos por valor de 900 millones de euros anuales. Una relación sólida con el tejido productivo local que refuerza su modelo cooperativo y su apuesta por el territorio.

En 2024, la cadena alcanzó una facturación global de 4.707 millones de euros, un 7,3% más que el año anterior, y generó un beneficio de 108,7 millones. Todo ello, manteniendo una estrategia de crecimiento sostenible: desde 2015 ha reducido su huella de carbono en un 81,1%.

Más que una expansión: una visión logística de futuro

El anuncio de Consum no es solo una noticia del sector retail. Es un mensaje claro para todo el ecosistema logístico catalán: la logística ya no es un soporte, es un eje estratégico del crecimiento empresarial. Invertir en plataformas modernas, automatizadas y circulares no solo optimiza operaciones, también marca la diferencia en competitividad.

Y en ese sentido, Catalunya se consolida como uno de los territorios más atractivos para esa transformación. Con su apuesta, Consum lo sabe y lo confirma: la logística de calidad es también una apuesta por el futuro.

BeLog apuesta por Sabadell con un nuevo megacentro logístico de última milla

El terreno de la antigua fábrica de Roca en Sabadell se convertirá en uno de los desarrollos logísticos más ambiciosos de los últimos años. Así lo ha anunciado BeLog, la gestora española fundada por antiguos directivos de Blackstone y Logicor, que ha cerrado la compra del solar —de más de 32.000 metros cuadrados— para transformarlo en un moderno centro de distribución urbana.

Una operación estratégica en un momento clave

La adquisición se produce en pleno auge del sector inmologístico, empujado por el crecimiento del comercio electrónico y la presión sobre la logística de última milla. Según CBRE, las rentas logísticas en la primera corona de Barcelona han subido un 60% en cinco años, y la tasa de disponibilidad ronda el 1%. En este contexto, disponer de un espacio para nueva construcción a solo 20 kilómetros de Barcelona y con acceso directo a Renfe, AP-7 y C-58 es prácticamente un golpe maestro.

Sabadell, considerada capital del Vallès Occidental, es un área industrial con más de un millón de personas en su zona de influencia, lo que la convierte en un enclave idóneo para operaciones de distribución rápida. Las rentas actuales en la zona se mueven entre los 7 y 7,5 euros/m², aunque los mejores activos del primer anillo logístico ya alcanzan los 9 euros/m².

Dos naves modulares, tecnología y sostenibilidad

El futuro complejo constará de dos naves logísticas de 13.000 m² cada una, que se construirán tras la demolición completa de la antigua planta de Roca. La obra arrancará en los próximos días y la construcción está prevista para finales de 2025.

Cada una de estas naves podrá dividirse en seis módulos flexibles, con espacios que irán de los 2.000 a los 3.000 m², permitiendo a diferentes operadores acceder a espacios ajustados a sus necesidades sin renunciar a prestaciones de alto nivel.

Pero más allá de la superficie, lo que distingue este proyecto es su enfoque técnico y medioambiental. Las instalaciones estarán diseñadas bajo estándares BREEAM Excellent, lo que implica un fuerte compromiso con la eficiencia energética, la reducción de emisiones y el bienestar de los usuarios. Se trata de una apuesta clara por la logística moderna, automatizada y preparada para el futuro.

Una inversión de 30 millones y una estrategia a largo plazo

La operación supone una inversión aproximada de 30 millones de euros y representa un cambio de modelo para BeLog. Por primera vez, la gestora no promueve para un tercero, sino que retiene el activo como parte de su patrimonio propio. Es un movimiento estratégico que indica confianza total en el mercado logístico urbano, particularmente en la franja más próxima a Barcelona, donde la demanda sigue disparada y la oferta es prácticamente inexistente.

En apenas dos años, BeLog ya acumula 325.000 m² de activos logísticos en gestión y promueve otros 150.000 m² más en Madrid, Barcelona y Valencia, habitualmente de la mano de grandes fondos como Barings o Azora. Sin embargo, este proyecto en Sabadell se ha financiado con recursos propios y de inversores privados del entorno de la firma, lo que muestra un alto nivel de convicción en el potencial de la operación.

Perspectivas para 2025: más demanda y menos espacio

El desarrollo de BeLog no solo responde a una oportunidad puntual. Va alineado con las previsiones de crecimiento del sector: según CBRE, el 76% de los operadores logísticos prevé aumentar su necesidad de espacios de almacenaje durante 2025. En Barcelona, el 54% de esa demanda se concentra ya en el primer anillo metropolitano, donde se ubica este proyecto.

Esa presión, unida a la escasez de suelo para nueva planta dentro del tejido urbano, hace que los desarrollos de última milla como este no solo sean rentables, sino estratégicos. Permiten entregas más rápidas, mayor control de la cadena de suministro y menor huella de carbono al estar más cerca del consumidor final.

Un nuevo referente para la logística metropolitana

Con esta operación, BeLog refuerza su posición como uno de los players emergentes del sector logístico español, combinando agilidad operativa, visión de largo plazo e innovación sostenible. El proyecto de Sabadell, bautizado extraoficialmente como “Roca2” por algunos medios, está llamado a ser un caso de estudio sobre reconversión urbana en clave logística.

En un momento en el que el comercio electrónico no deja de crecer y las ciudades buscan soluciones más limpias y eficientes para la distribución urbana, este tipo de proyectos marcarán la pauta del desarrollo inmobiliario industrial del futuro.