Los centros logísticos tendrán una transformación en los próximos años con la automatización

Se prevé que para los próximos años la automatización cumplirá un papel fundamental como parte de los centros logísticos, lo que permitirá el incremento de ingresos generados por metro cuadrado.

 

Según la compañía norteamericana Prologis, líder mundial en soluciones logísticas inmobiliarias, el proceso de automatización traerá enormes beneficios económicos a aquellos clientes que lo incorporen en sus centros logísticos. Así lo concluye en su reciente informe sobre “Inmologística y automatización”.

El estudio hace énfasis en los beneficios que aporta el proceso de automatización permitiendo por ejemplo, que los clientes puedan firmar contratos de alquiler por tiempos más largos aumentando los ingresos por metro cuadrado. Este beneficio es muy evidente en aquellas zonas con una baja tasa de disponibilidad de superficies logísticas.

Los impactos de la automatización en el sector

Prologis se dio a la tarea de crear un modelo orientado a evaluar el impacto de la automatización sobre la demanda, tomando como referencia un escenario base. El modelo parte de una pequeña aceleración de la tendencia de implementación tecnológica en medio de un escenario de implementación donde se duplica el ritmo de crecimiento de la automatización.

Un ejemplo concreto es el caso de las grandes empresas de energía que se caracterizan por estar a favor de los procesos de automatización. Gracias a ello han logrado firmar arrendamientos que en promedio pueden ser hasta un 50% más largos en comparación con los firmados por un arrendatario logístico estándar.

El caso del comercio electrónico

En el marco de la pandemia donde el e-commerce ha demostrado un crecimiento exponencial, para incrementar los ingresos resulta vital la incorporación de la tecnología en la inmologística. Todo comienza con la cuidadosa elección de la ubicación de un centro que cumpla con las características adecuadas y el equipamiento tecnológico necesario. Este factor se ha convertido en una ventaja competitiva para las modernas cadenas de suministro.

Lo que viene

Prologis estima que ya se observan ciertas tendencias estructurales en el mercado para los próximos años. Este asunto es un verdadero reto pues no es fácil ubicar instalaciones que se encuentren cerca a los consumidores finales.

Para el caso de áreas logísticas dedicadas al comercio electrónico, se prevé que pueden llegar a doblar su tamaño en un período de cinco años para satisfacer la alta demanda y las expectativas de los clientes.

Elementos diferenciales que determinarán la demanda de espacio logístico a corto y mediano plazo:

  • El e-commerce que para el caso de Estados Unidos, pasará de ser el 15% de las ventas retail (como se registró durante 2019), al 25% para el año 2024.
  • El paso de una logística “just-in-time” a una “just-in-case” que implica generar un inventario entre un 5% y un 10% mayor que permita cubrir a tiempo la demanda. Esto exigirá unas mayores necesidades de espacio.
  • El esperado crecimiento económico luego de superada la crisis.
  • La modernización de la cadena de suministro, particularmente de las cadenas de distribución europeas.
  • La demanda asociada a la pandemia que requiere instalaciones con tecnología y adecuaciones suficientes para almacenar dispositivos médicos, distribuir las vacunas y cumplir con el distanciamiento social.

 

Barcelona se pasa al transporte urbano alimentado con hidrógeno

Con la compra de 8 buses impulsados con pila alimentada por hidrógeno y la apertura de una planta de repostaje en la zona Franca para reabastecimiento de combustible, Barcelona dio los primeros pasos para popularizar este tipo de transporte.

Son realmente escasos los vehículos impulsados por pila alimentada por hidrógeno, pero la idea es abrir la puerta para un uso más frecuente. Para ello, la capital catalana también contará con una “hidrogenera”, una estación de servicio encargada de suministrar el hidrógeno a los vehículos que usen este combustible. Será la primera de España abierta para uso público.

Los 8 autobuses se integrarán al servicio a finales de 2021. Se estima que su consumo diario de hidrógeno sea de unos 160 kg. La meta es completar en pocos años una flota de 80 autobuses urbanos con este sistema como parte del plan de modernización de autobuses urbanos.

Este tipo de vehículos son una excelente solución para contrarrestar los efectos de la contaminación en la ciudad, pues lo único que dejan como residuo en la atmósfera es vapor de agua. Es un buen modelo de transporte urbano limpio que no trae consecuencias negativas a la salud de la población.

La hidrogenera

La planta ocupará 5.000 metros cuadrados y será ubicada en la Zona Franca de Barcelona. Iberdrola será la encargada de su construcción así como de su gestión por 10 años con prórrogas de cinco hasta un total de 40 años. Por ahora el principal usuario de la planta será la empresa Transportes Metropolitanos de Barcelona, TMB.

Fuera de los autobuses con pila de combustible alimentada por hidrógeno de TMB, también podrán ingresar para abastecimiento otros vehículos de flotas de empresas de la zona Franca y usuarios particulares.

La construcción de la estación surge como solución a que actualmente hay poca infraestructura para cargar pilas, lo cual trae limitaciones para el uso de este tipo de vehículos. Para finales del 2019 Europa registraba 187 estaciones de carga de hidrógeno de las cuales Alemania tiene 87 y Francia 26. Las demás están ubicadas en el resto de países.

El repostaje de un coche de hidrógeno

Puede tardar de tres a cinco minutos, tiempo muy similar que se gasta llenar un coche con combustible tradicional. En cuanto al precio, el hidrógeno al ser un gas está sujeto al precio del mercado y puede variar. En la medida que la tecnología para obtenerlo se optimice y mejore, el precio se irá reduciendo más.

Inicialmente recorrer 100 kilómetros con un coche de pila de combustible de hidrógeno costaba alrededor de 13 euros. A principios de 2020 llegó a costar unos 6,6 euros.

Los gobiernos europeos trabajarán para potenciar el uso de este tipo de vehículos en sus países con miras a desarrollar una primera fase para 2030 y una segunda para 2050. España se suma a esta iniciativa buscando activar entre 100 y 150 puntos de recarga de hidrógeno en el país.

En Europa se busca construir una red completa que permita la circulación de coches de hidrógeno por todo el continente.

 

Barcelona ensaya la entrega de paquetes con “microhubs” de última milla

Con el fin de intervenir la política de movilidad urbana para reducir el ruido, el tráfico y la contaminación de la ciudad, el Ayuntamiento de Barcelona impulsa la apertura de puntos de distribución y entrega de mercancías a través de bicicletas de última milla.

El objetivo es hacer sostenible la última milla evitando que camiones o furgonetas entren a la ciudad a entregar paquetes que mejor pueden ser entregados por vehículos pequeños y limpios. Por ello el Ayuntamiento viene apoyando el uso de “microhubs” de distribución que reparten mercancías ya sea con vehículos limpios o mediante bicicletas (incluyendo las de iniciativas privadas).

Algunas de las pruebas realizadas a través de la compañía “Van a Pedal” han arrojado resultados muy prometedores. Una de ellas indicó que un triciclo logró hacer 62 paradas en un mismo día y entregar 100 paquetes. Esto no tiene comparación ni rival.

Menos contaminación y mayor rapidez en entregas

El primer “microhub” impulsado por el Ayuntamiento se encuentra ubicado en un local municipal en la estación de Francia. Cuenta con 14 empleados a contrato fijo y otras ayudas. “Van a pedal” reparte en Ciutat Vella para FedEx, DHL, Europastry, Greever y Koiki.

Para las dos primeras empresas reparte documentos, compras on line o pedidos que llegan por avión.  En el caso de Europastry reparten pan congelado con una bici de carga y arcón refrigerado a los supermercados. Greever es una start up y Koiki es una empresa social de mensajería que da empleo a colectivos de difícil inserción.

Por parte el gerente sénior de operaciones en Barcelona de FedEx, Sergio Millán, afirma que la distribución con bicicletas eléctricas y furgonetas de gas, es realmente una forma eficiente y sostenible de entrega.  Mucho más para zonas de difícil acceso en la ciudad o con restricciones de horario.

Agrega que la gestión de la última milla “será esencial”, ya que por una parte se han incrementado las compras en línea que exigen cortos tiempos de entrega y por otra parte, se prevé la ampliación de las restricciones a la movilidad de vehículos menos ecológicos.

“Microhubs” vs. furgonetas

Cada furgoneta que llega al punto habilitado por el Ayuntamiento, pasa la carga que trae a tres o cuatro bicis de carga  o a un vehículo movilizado con gas. Todo según el tipo de mercancía y las cantidades. Gracias a esta estrategia la distribución de última milla se reduce la circulación por la ciudad de grandes y pesados vehículos contaminantes que apenas llenan un 30% o 40% de su capacidad de carga.

Los “microhubs” son muy útiles y efectivos cuando se trata de repartir paquetería pequeña. Por ejemplo cajas del tamaño de zapatos, sobres, libros, etc. No sería lógico repartir un sobre con un camión de 3.500 kilos circulando por toda la ciudad.

Según los datos de la distribución de mercancías del Área Metropolitana, para 2018 el 20% de la movilidad era generada por reparto y los vehículos profesionales representaron el 40% de las emisiones contaminantes.

Actualmente el comercio electrónico ha estimulado el crecimiento de esta modalidad de entrega de mercancía.

 

 

Aumentan las inversiones en las terminales portuarias de Barcelona para avanzar en las transformaciones energéticas

Descarbonizar la operación de las terminales del Puerto de Barcelona es el objetivo planteado por la autoridad portuaria para avanzar en la transformación energética. Gracias a esta meta se incrementaron en unos 900.000 euros las bonificaciones en el último ejercicio para estimular la transformación.

Gracias al impulso de las bonificaciones ambientales, el 2020 arrojó resultados muy positivos. De hecho las 14 terminales del Puerto de Barcelona beneficiadas con el plan de bonificaciones medioambientales, lograron invertir durante el año pasado alrededor de 1,7 millones de euros en proyectos de descarbonización.

La apuesta del Puerto catalán es reducir emisiones de gases efecto invernadero a la atmósfera, buscar la generación a partir de energías renovables e iniciar el proceso de transformación energética.

Las bonificaciones medioambientales

Las bonificaciones representan entre el 15% y 20% de la tasa de actividad de cada terminal y son muy representativas a nivel cualitativo. Por ejemplo, se estima que el 50% de las 14 terminales   invertirán durante 2021 recursos con miras a aprovechar sus cubiertas para generación de electricidad fotovoltaica.

Comparativamente, durante 2019 las bonificaciones llegaron a los 886.000 euros y las inversiones llevadas a cabo por las terminales alcanzaron en ese año los 1,6 millones de euros.

El Puerto también aplica estas bonificaciones a armadores que favorecen la mejora de los buques en cuanto a eficiencia mediante el uso de baterías eléctricas y gas natural (GNL). En estos casos la cuantía de bonificaciones ha sido en promedio de 2,3 millones de euros. Con ello se busca atraer al Puerto buques menos contaminantes para mejorar la calidad del aire de todo el entorno.

Cabe destacar que el enclave catalán fue el primero en aplicar dichas bonificaciones a buques que comenzaron a usar gas natural licuado. Actualmente es el único del Estado que aplica bonificaciones a cruceros buscando reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx).

Inversiones ambientales para reducir emisiones

Esta es la apuesta del Puerto de Barcelona. Al respecto la presidenta de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Mercè Conesa, ha resaltado que el Puerto apoya y promueve las inversiones ambientales de las terminales para reducir las emisiones a la atmósfera. Para ello se han tomado medidas de ahorro y eficiencia energética, así como producción de energía a través de las renovables (placas fotovoltaicas) y estrategias como la promoción de la electrificación de la movilidad.

Agrega que las empresas van de la mano del Puerto para iniciar el proceso de transición energética buscando que en el 2050 se cumpla el reto de ser un Puerto neutro en emisiones.

En términos generales lo que se busca es mejorar la sostenibilidad y la calidad medioambiental de las operaciones portuarias. De hecho para apoyar toda la gestión, el Puerto también se apoyará en su nuevo portal Web de Servicio de Atención al Cliente (SAC). El sitio permite al usuario un acceso más rápido a la información del enclave, así como efectuar reclamaciones y consultas e inscribirse para recibir comunicados.

El servicio SAC ofrecerá un contacto más interactivo con el cliente con un acceso más rápido a las aplicaciones del Port.