Ignasi Sayol: «El corredor Barcelona-Madrid es el eje de prosperidad del país»

Nuestro presidente, Ignasi Sayol, ha participado esta mañana en el programa La Mirada Crítica de Telecinco para analizar la situación de la alta velocidad española y, en concreto, del corredor Barcelona-Madrid. Una entrevista que llega en un momento especialmente delicado, pocos días después del accidente de Urda y en pleno debate sobre un posible cierre de la línea durante uno o dos años.

Desde el Clúster Logístic de Catalunya queremos recoger sus principales reflexiones, porque tocan de lleno algo que nuestro sector conoce bien: sin infraestructuras fiables y bien planificadas, no hay economía competitiva. Y el eje que une Barcelona y Madrid es, en palabras de Sayol, «el eje de prosperidad del país».

Un contexto que obliga a la reflexión

El ferrocarril español atraviesa uno de los peores años de su historia. El accidente de Urda (Toledo) del 28 de octubre y el de Adamuz (Córdoba) en enero suman 115 víctimas mortales en la alta velocidad. A ese dolor se ha sumado esta semana la propuesta del ministro de Transportes, Óscar Puente, de cerrar por completo la línea Madrid-Barcelona entre 12 y 24 meses para acometer su renovación.

La idea ha sido recibida con preocupación en Cataluña. El president de la Generalitat, Salvador Illa, el Colegio de Ingenieros de Caminos y la patronal Pimec han rechazado un cierre total y defienden que las obras, necesarias, se hagan por fases y manteniendo el servicio. Sayol ha ido un paso más allá: ha pedido que este tipo de decisiones se tomen con una visión de país y no a golpe de anuncio.

Una pérdida de viajeros que ya se nota

Lo primero que ha dejado claro nuestro presidente es que la crisis no empieza con el último accidente. «Esto ya viene», ha explicado. Según los datos que ha aportado, entre octubre de 2025 y junio de 2026 el corredor perdió alrededor de 1,6 millones de viajeros, con un impacto económico que se mueve entre 100 y 190 millones de euros.

Las incidencias, los cortes y los accidentes han ido alargando los trayectos. Hoy el viaje dura de media unos 25 minutos más, y esa diferencia basta para que muchos usuarios busquen alternativas en una línea cuya demanda estaba ya estabilizada. Hablamos de un corredor por el que pasan unos 15 millones de pasajeros y en el que, según Sayol, cerca del 82% de los desplazamientos entre las dos ciudades se hacían en tren.

Para quienes trabajamos en logística, la lectura es evidente: cuando una infraestructura pierde fiabilidad, el mercado reacciona rápido. Los usuarios cambian de hábitos, los costes suben y recuperar la confianza cuesta mucho más que perderla.

Por qué no hay alternativa real

La pregunta que muchos se hacen es si el avión o la carretera pueden cubrir ese hueco. La respuesta de Sayol ha sido contundente: «Es imposible, es imposible«. Trasladar ese volumen de viajeros al puente aéreo no es viable, y el coche no permite lo que hoy hace posible el AVE: ir a Madrid por la mañana, tener varias reuniones y volver a Barcelona el mismo día.

A eso se suma el factor económico. Hasta ahora se han calculado sobre todo los costes directos, como billetes y horas perdidas, pero queda por medir el sobrecoste que asumen las empresas cuando tienen que cambiar de medio de transporte. Para una gran compañía puede ser una molestia; para muchas pymes, puede ser una barrera para seguir haciendo negocio entre los dos grandes polos económicos del país.

Alemania no es comparable

Uno de los puntos más claros de la entrevista ha sido la respuesta a la comparación con Alemania que ha utilizado el Gobierno. Para Sayol, se trata de dos situaciones «absolutamente incomparables«. Allí el corte afectaba a un tramo de unos 65 kilómetros y existían varias rutas alternativas por las que desviar los trenes.

En España no ocurre lo mismo. La alta velocidad circula en ancho estándar, mientras que buena parte de la red convencional sigue en ancho ibérico, de modo que no es posible desviar los trenes por otras vías. «No tenemos una red redundada como en otros países», ha señalado.

Esta reflexión va más allá del transporte de viajeros. La falta de redundancia es una de las debilidades estructurales de nuestra red ferroviaria, y cualquier corte prolongado en un eje principal tiene un efecto en cadena sobre la movilidad, la actividad empresarial y la planificación de las cadenas de suministro. Por eso, desde el sector logístico, insistimos en que las grandes obras necesitan planificación, alternativas y calendarios claros.

La propuesta: un pacto de Estado

El mensaje central de nuestro presidente ha sido una llamada a la responsabilidad. «Nosotros no somos de ningún partido», ha recordado, «pero sí queremos un pacto de Estado en el que todos los partidos definan algo tan importante como son las infraestructuras de un país».

Sayol defiende que las infraestructuras se planifiquen a 10 o 15 años vista, con estabilidad y con independencia de los cambios de gobierno. «No puede ser que nos desayunemos un día con una propuesta de cierre», ha lamentado, en referencia a un anuncio que considera improvisado. «Exigimos seriedad, exigimos pactos de Estado porque eso es lo que nos conviene a la economía».

Es una petición que el tejido empresarial catalán comparte. Renovar la línea es imprescindible, nadie lo discute. Pero hacerlo bien implica escuchar a los agentes económicos, ofrecer alternativas a los usuarios y evitar que la solución acabe generando un problema mayor que el que pretende resolver.

Un debate que no puede esperar

La entrevista terminó con una idea que compartimos plenamente desde el Clúster: tras dos accidentes y 115 vidas perdidas, la red ferroviaria necesita un debate parlamentario profundo en el que participen todas las formaciones políticas. Como resumió el propio Sayol, en esto «nos va la vida».

Desde el Clúster Logístic de Catalunya seguiremos de cerca la evolución del corredor Barcelona-Madrid y trasladaremos a las administraciones la necesidad de una planificación seria, estable y consensuada de las infraestructuras, porque de ellas depende la competitividad de nuestras empresas y de todo el país.